HISTORIA DE EL VIGÍA

HISTORIA DE EL VIGÍA

ELEVACIÓN DE EL VIGÍA A MUNICIPIO

EL VIGÍA: REMEMORANZA EN FEBRERO

EL VIGÍA... PORQUE Y DESDE CUANDO

 

Históricamente,  el origen del nombre El Vigía puede situarse en el año 1635 cuando el primer gobernador y capitán general de Mérida, capitán Don Alfonso Fernández Valentín entrego en conscecion al capitán García Varela las tierras comprendidas a una banda del río chama y también en la quebrada de onia, es decir todo el territorio que abarca el actual municipio Alberto adriani.

Como durante esa época eran frecuentes  las incursiones de piratas y corsarios en aguas del lago de Maracaibo adentrándose muchas veces hasta las poblaciones cercanas los recién llegados colonizadores establecieron un puesto de vigilancia en un sitio que permitiera abarcar visualmente el cause del río, posible camino de supuestos invasores, siendo este sitio un cerro ubicado en la parte sur adyacente al hoy llamado barrio Buenos Aires en ese cerro, llamado a partir de entonces "Cerro Vigía" se estableció vigilancia permanente para detectar cualquier posible presencia extraña  que pusiera en peligro la seguridad de la naciente aldea  y con el transcurrir del tiempo el "Cerro Vigía" fue la referencia de la zona, convirtiéndose  en el nombre  propio que hoy distingue nuestra ciudad.

 

De allá hasta la fecha han pasado muchos años que han incidido en la historia de nuestra ciudad y el de mayor trascendencia lo constituye la llegada del ferrocarril, ocurrida el   28 de julio de 1892; acontecimiento este que puede considerarse como la partida de nacimiento y por esta razón, se considera con justicia que El Vigía nació en la referida fecha, ocasión propicia para encontrarnos con su historia y tratar de recogerla por que no puede olvidarse que conociendo lo nuestro se aprende a quererlo mas.

 

De la pequeña aldea que se quedo esperando a los piratas y corsarios  solo queda que la historia para recoger, porque El Vigía de hoy es la expresión mas concreta de lo que puede hacer el trabajo, la lucha, el esfuerzo, y el deseo de progreso, características, estas que han sido el norte de quienes han labrado nuestra historia local, llevando a nuestra ciudad al sitial de progreso que orgullosa exhibe con referencia que se levanta  y habré caminos en las personas de sus hijos a lo largo y ancho de la patria como mensajero de un progreso  heredado  de quienes empezaron a labrar la historia, que apenas empezamos a conocer pero que pregonamos con orgullo.

 

 

HISTORIA DE EL VIGÍA

  


 

El Vigía, capital del Municipio Alberto Adriani está situado en el Estado Mérida, en el punto en que el Río Chama, que desciende de los Andes, penetra en la llanura del Sur del Lago de Maracaibo. Por su posición geográfica El Vigía puede ser definido como una ciudad de contacto, que se encuentra al borde de la carretera Panamericana, vía que es nervio central de la zona.

Esta la ciudad a una altura de 130 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura de unos 27°C, y una precipitación media que se sitúa entre los 1.660 a 1.800 mts sobre el nivel del mar.

Era costumbre de los conquistadores el que para pacificar y fundar pueblos había que seguir el curso de los ríos, ya que en sus riberas encontraban cuantos medios de subsistencias necesitaban para llevar a cabo su obra. También solían servirse de Valles y Mesetas en el primero de los casos por su fertilidad y en el segundo por la seguridad.

En una de estas andanzas y discurriendo aguas abajo por el río Chama, vinieron a toparse con unas tribus de nominadas Chiguaraes, Mocotíes, Taba Yánez y otra que dieron en llamarles Bailadores, tribus estas que dieron mucho que hacer al capitán García Varela, y que en premio a su labor, una vez conquistados los Guaruríes, (año 1.635)se le conceden a dicho Capitán dos estancias de ganado mayor en tierras que pertenecían a estos últimos. Estas concesiones las hizo el Presidente del Nuevo Reino Don Juan de Borja, y comprendían de una a otra banda del río Chama y también en la quebrada de Onia.


Mucho debieron progresar estas haciendas por cuanto para no perder sus cosechas, en el año 1.793, el río Chama mereció ser tomado en consideración pues el 25 de Septiembre de este mismo año se decreta una exploración, dirigida por Fray Eduardo de la Victoria, prefecto de las Misiones de la provincia en el río Chama hacia la desembocadura en el Lago, con el fin de hacerlo navegable. Al recibirse los papeles del caso, dispuso el gobernador lo siguiente: Compulsado testimonio de este expediente se remitirá con orden de este gobierno al Cabildo de Justicia y Regimiento de la Ciudad de Mérida, a fin de que persuadido de Las ventajas que pueda traer comercio y agricultura de aquella jurisdicción la navegación y el trafico del río Chama, resuelva, acuerde y proponga las medias y arbitrarios que estime menos gravosas a sus habitantes”.

Paso el tiempo, la obra no se realizo pero como la importancia de La zona lo merecía, se recurrió a otros medios de comunicación.

El Vigía no nació del sometimiento del indígena al conquistador. Las condiciones ambientales de estas tierras impidieron que durante los tres primeros siglos que siguieron al descubrimiento se colonizara, e hicieron esfuerzos serios de colonización que condujeran a la fijación de núcleos importantes de población. Aquí la naturaleza de la región parecía invitar a los hombres a una vida enante. Eran unas tierras salvajes, peligrosas para los conquistadores. Es por eso, que estas quedaron abandonadas al refugiarse el español en la montaña que le ofrece un clima más benigno y mejores posibilidades para la fundación de poblados.

Mientras a lo largo de la Cordillera y en la Costas del Lago fueron formándose y erigiéndose aldeas y caseríos, la extensa región de tierra llana situada más allá del pie de monte andino, fue dejada intacta, quedando estas tierras, sin recibir la acción creadora del hombre en sus condiciones naturales.

“Si en otras partes del país la colonización de las regiones bajas comenzó en las primeras décadas del siglo XVII, en nuestro caso fue sólo cuando hubo terminado la guerra de independencia, el momento en que el hombre inició, impelido por sus cada vez mayores exigencias, el aprovechamiento de la tierra calurosa”.

 El Vigía a las tierras del Sur del Lago, hasta la población de Santa Bárbara, situada a las márgenes del Río Escalante. La vía vendría a suplir los antiguos caminos y fluviales de la región hasta el interior de las montanas.

Es así como va a nacer el Vigía, como un simple terminal de un ferrocarril. Nace como una aldea, cuando se comienza la construcción de la vía férrea en los años de 1.887, con la llegada de los campamentos de las cuadrillas de obreros que desde Santa Bárbara venían peleando con la selva para tender los rieles por donde pasaría el ferrocarril.

Pero. “La selva se resiste al empuje del hombre. La humedad de los vientos que bajan de la cordillera, o suben desde el Lago, enardece sus potencias primitivas. El potrero siente en el rastrojo la invasión de un cuerpo extraño que reclama privilegios de terrenos….

El ojo del hombre debe agudizarse como el de los rastreadores en las pampas infinitas para descubrir en el brote inocente la huella de la selva. Pero no ceja la marcha del hombre”.

En 1892, se inaugura el Ferrocarril, pero las fluctuosas aguas del Chama, cortan la red entre los Kilómetros 52 y 53, y a medida que el río seguía su devastadora obra, la línea queda reducida a 3 Kilómetros; o sea, hasta la estación del Castillo. Como lo comprueba el Acta que publicamos a continuación dice así: “El 28 del mes próximo pasado llego un tren hasta El Vigía, término del Kilómetro Sesenta”.

Aunque no ha sido oficialmente abierta la Línea al Tráfico, están funcionando los trenes desde aquella fecha con regularidad, removidos como han sido los obstáculos presentados por la inundación del Chama”. “Acta extendida en la Estación de El Vigía, por Los abajo firmantes, Autoridades, Comerciantes y Vecinos del Dtto. Tovar, Santa Cruz, Mocotíes, La Tala (Edo. de los Andes) Los Cañitos y Santa Bárbara (Edo. Zulia) por lo que consta que esta fecha, veinte y ocho de Julio de Mil Ochocientos Noventa y Dos, un tren compuesto de una locomotora, un carro mixto de pasajeros, un carro de equipajes y un carro de altos bordes salidos de Santa Bárbara con parada en la Estación de Los Cañitos, llego a la Estación de El Vigía a las 2 p.m. dejando con este viaje la Línea Abierta, para el trafico entre la estación inicial de Santa Bárbara y el Terminal de El Vigía en el Km. Sesenta”.

Hecho en Los Cañitos, el día 28 de Julio de 1.892. José M. Méndez Jefe Civil del Dtto. Tovar, J. A. Lo Mónaco, Heliodoro Codina, Stad Consalvi, Baldomero Barrios, Rosario Osuma, Coronel Francisco Paredes (Comisionado del Gobierno de Mérida) Arcadio Paz, Camilo Aranguren, Santos Tabablia, Francisco J. Pulgar, Santiago de José del Carmen Quintero, Enrique J. Méndez, Pasencio Duran, C. Rodríguez, Enrique Urdaneta, Gabriel Ramírez, Juan P. Duran, Víctor M., Lisímaco García, Eugenio González y L.A. Echeverría.

Nace El Vigía, centinela del Chama apostado a orillas de los peñascos que despiden hacia su vejez tranquila, a río de las densas espumas. A la llegada del Ferrocarril en el año de 1892, se convierte en un caserío, en un terminal, en una estación. Años después, una carretera de tierra se convierte en calle, porque le nacían ranchos en sus dos orillas. El saldo de las lluvias dejaba espesuras de barro en las cunetas de la calle. Y apagaba el brillo de la paja de los techos Unas paredes de bahareque mostraban las costillas de sus carrizos horizontales. Dos o tres niños barrigones y desnudos jugaban con el agua sucia de los pozos de la calle. Unas negras de traje rojo lavaban en el costado de sus ranchos sobre una laja ya lustrosa.

La calle o el camino de barro desembocaba en una larga plaza con tamarindo en el centro. Los ranchos van adquiriendo allí la coquetería del enjabegado y del techo de zinc. Arabescos de azul o de rojo acordonaban las blancas paredes.

Es por esta plaza, por donde comienza la formación de El Vigía, es por allí por donde se va poblando y extendiendo. Es ahí alrededor de ella, en donde se ubicarán y asentaran los habitantes del futuro distrito.

El 13 de Marzo de 1.909, la línea es arrendada a otra firma, quien la explota hasta 1.910, pero haciendo el transporte desde El Castillo a El Vigía de cuantos medios se dispusiera, principalmente a lomos de mula teniendo que atravesar varios kilómetros de terreno peligroso cuyo paso a pesar de buenos baquianos registraba perdidas de vidas, bestias y valiosos cargamentos.

Han pasado 27 años de interrupciones y, el 29 de noviembre de 1.919, se reanuda el tráfico por la vía férrea, acontecimiento este que dio lugar a que en El Vigía se recibieran muchos telegramas de felicitación entre los que se contaba con el del Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien mas tarde como Presidente de la República ordena que; de los beneficios líquidos que obtenga la empresa, se destine el 50%, para mantenimiento de la obra.

Con el ferrocarril, el caserío comienza a tener representación y participación en la economía nacional, comienza a adquirir importancia y a poblarse más y más, llegándole gentes, tanto de las partes altas como de las partes bajas. Así, en la plaza comienza a tirarse al azar, los hexágonos de madera de los “gatos”. Por su parte, el edificio rojo de la estación del ferrocarril dominaba la plaza. Chillaban la brielas de las locomotoras y estremecían las casas los silbidos del pito. Detrás del edificio rojo y separado de él por las líneas de los rieles, la estación de los pasajeros, coqueta de colores y fresca bajo el palio de los gruesos árboles.

El surtidor de la bomba de gasolina estaba cerca de una casa de piedras con paredes de madera que lucían los colores rojo y amarillo de la Compañía Shell. La plaza refulgía como si fuese de mica. Y en torno a la casa susurraban las hojas de unos almendros.

Para ese entonces existía en las fecundas tierras al margen izquierdo del Río Chama una hacienda propiedad de una familia de origen italiano de apellido Patrizzi. Esta hacienda que llevaba por nombre “San Román”, fue invadida poco a poco después de la llegada del ferrocarril, por personas que se dedicaban a la agricultura, y quienes se adentraron en las inhóspitas selvas llevando por compañía el hacha, el machete, sus recias mujeres y un inmenso corazón henchido de progreso. Es así, como la que les dio nombre se convertía en una ranchería, en un caserío a lo largo del camino real, donde tenían su paso obligatorio y se sometían a un merecido descanso después de largas jornadas procedentes de los pueblos de la sierra portando sus mercancías para introducirlas al ferrocarril que las transportaría hacia el lugar de destino. Con el ferrocarril, la selva comienza a retirarse y el aislamiento huye, la hacienda invadida y el pequeño caserío que forma, toma entonces característica de pueblo.

Así nació El Vigía, con su costra de barro y sus muchachos barrigones. Ahora hay aquí un hormigueo de camiones y carros, una proliferación de barrios y urbanizaciones. Largas calles y avenidas alargan la arena de su piso. Espejean las vitrinas de los distintos negocios y se levantan airosas las fachadas de los edificios e industrias. El Vigía será una Metrópoli.

En 1.929 se construye el ramal carretera que uniría a El Vigía con la Victoria (tramo importante de la carretera trasandina), ello permitiría una mejor vinculación del territorio Merideño con El Vigía.

El Ferrocarril cubre toda una época en la historia de El Vigía que va desde su construcción, hasta los años en que se comienza a construir la carretera Panamericana en 1952. Para 1954 se construye el “Coloso del Sur del Lago”, el puente Chama, el cual unirá a El Vigía con la Panamericana, convirtiéndose en el principal nudo carretero del País. Este puente se convierte en su época en el más largo (630 mts.) construido hasta entonces en Venezuela.

Ocho meses después de la inauguración del puente sobre el Rió Chama, El Vigía es elevado a Municipio el 27 de Julio de 1955. Surge el Municipio Alberto Adriani perteneciente al Distrito Tovar y llamado con ese nombre en honor del talentoso profesional en Economía nacido en Zea el 14 de junio 1898; y muerto prematuramente en hora luctuosa para la patria el 10 de Agosto de l936.

En el año 1.949 comienza a llegar a El Vigía, algunas compañías constructoras que laborarían en la carretera Panamericana, tales trabajos contribuyeron con el crecimiento de la población.

En 1.952 se construye el tramo de la carretera Panamericana San Cristóbal – El Vigía y el tramo de la carretera hacia Santa Bárbara del Zulia, posteriormente se inicia la construcción del puente sobre el Río Chama (1.954) el cual serviría de enlace de la carretera Panamericana con El Vigía.

Por decreto de la Asamblea Legislativa del Estado Mérida del 14 de junio de 1955 y publicado en la Gaceta Oficial del Estado, el 27 de junio del mismo año, fue creado este Municipio con territorio segregado del Municipio Mesa Bolívar, teniendo como cabecera la población de El Vigía, su capital Contaba El Vigía con una población estimada en 3.000 habitantes. Se había logrado erradicar el paludismo y las enfermedades; ya había sido abierto el tráfico por la carretera panamericana conviniéndose en un nuevo factor de progreso. El trazado de la vía, al pasar por el lugar, logra hacer de él una magnífica encrucijada que permite la comunicación rápida con cualquier parte del país. Es esta la época de las grandes haciendas, de la llegada de miles de trabajadores, de la formación de caseríos y aldeas de la zona, y del extraordinario crecimiento de El Vigía, centro natural de toda la región, que se convierte en una de las ciudades con mayor porvenir en el Occidente de Venezuela.

A partir de ahí El Vigía requería un nuevo status administrativo y jurídico que le permitiese desarrollar aquellas tareas impuestas por las nuevas circunstancias. Apenas terminaba el séptimo año de democracia en el país, cuando la Asamblea Legislativa del Estado Mérida en sesión del día 22 de noviembre de 1965; conforme al articulo 17 ordinal de la Constitución del Estado Mérida se crea el Distrito Alberto Adriani, el cual comenzaría a funcionar el l2 de febrero de 1966.

 

 

 

ELEVACIÓN DE EL VIGÍA A MUNICIPIO



ELEVACIÓN DE EL VIGÍA A MUNICIPIO

DECRETO DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DEL ESTADO MÉRIDA CREA EL MUNICIPIO ALBERTO ADRIANI.

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DEL ESTADO MÉRIDA

CONSIDERANDO:

Qué en sus sesiones ordinarias del año próximo pasado fue creado el Municipio Alberto Adriani; y

CONSIDERANDO:

Qué han sido aprobados por esta asamblea los límites del referido Municipio y por tanto le incumbe darle toda la validez jurídica necesaria a aquella decisión.

DECRETA:

Art.1°.- La Asamblea legislativa del Estado Mérida declara creado jurídicamente al Municipio Alberto Adriani, como parte integrante del Distrito Tovar y dentro de los límites que acaban de ser aprobados por este Cuerpo y que son los siguientes: Partiendo del río "Escalante" en el puente que se encuentra en la Carretera Panamericana, sigue por dicha carretera hasta el río "Onia," se sigue luego por este río hasta las adjuntas con el río "Culegria". Cruza en línea recta hasta el centro del filo del "Caraño", donde cruza en línea a la quebrada del "DIABLO", siguiendo por esta quebrada aguas abajo hasta su desembocadura en río "Chama"; en este punto sigue la línea recta atravesando la serranía baja de la cordillera, hasta el pie de la llamada "Mesa Alta", luego sigue esta línea del pie de la serranía alta hasta encontrar el río "Guayabones".

Sigue por este río aguas abajo hasta el Statu-Quo con el estado Zulia; sigue este Statu-Quo hasta el límite con el estado Táchira en el río "Escalante", siguiendo dicho río aguas arriba hasta el puente sobre la carretera "Panamericana", punto de partida. Siendo sus límites generales los Siguientes: Sur, río "Escalante"; Este, los Municipios Zea, Mesa Bolívar, Chiguará y Zerpa; Oeste, el Statu-Quo con el Estado Zulia.

Art.2°.- La cabecera del Municipio "Alberto Adriani" será la población de El Vigía.

Art.3º.-El Prefecto Civil del Distrito Tovar procederá de inmediato a hacer el nombramiento de los funcionarios del Municipio "Alberto Adriani", de conformidad con la Ley.

Art.4°.-El Concejo Municipal del Distrito Tovar procederá de inmediato a nombrar la junta comunal del Municipio "Alberto Adriani" y determinará los caseríos que, dentro de sus limites territoriales, hayan de llamarse Aldeas en lo sucesivo, conforme a la Ley.

Art.5º.-Comuníquese al ciudadano Gobernador del Estado, a las demás autoridades a quienes compete y publíquese. Dado, firmado y sellado en el Salón donde celebra sus sesiones la Asamblea Legislativa del Estado, en la ciudad de Mérida, a los catorce días del mes de Junio de mil novecientos cincuenta y cinco. Años ciento cuarenta y seis de la independencia y noventa y siete de la federación.

Presidente,
Dr. Marcolino Díaz A.

El Primer Vise-Presidente,
Dr. Reyes Germán Calderón

El Segundo Vise-Presidente,
Dr. Reyes Germán Calderón


Secretario,
Br.E de J Méndez Varela

(GACETA OFICIAL DEL ESTADO MÉRIDA - AÑO LV Mérida, 27 de Junio de 1.955. N° 1.857)

 

 

 

REMEMORANZA EN FEBRERO



12 de febrero nos recuerda la batalla de La Victoria (1814) y en El Vigía (1966) el ascenso a Distrito el Municipio Alberto Adriani por disposición de la Asamblea Legislativa del estado Mérida, acontecimiento que nos dejaron tres huellas recordatorias: por un lado, la placa al pie del Tamarindo como símbolo de donde nació el primer poblado, hoy la encontramos todavía al pie del tamarindo hijo, por otro lado, la presentación oficial del Escudo de Armas de la ciudad identificación heráldica municipal de la Alcaldía vigiense. Y por último, inauguración de la placita Alberto Adriani en homenaje a los treinta años que se cumplieron en ese entonces (1966) de la creación del Ministerio de Agricultura y Cría que habla sido creado por el ilustre merideño zedeño en Caracas siendo su Ministro de 1936.

A estos tres hechos (placa, escudo, placita) de mil novecientos sesenta y seis, para El Vigía siguiendo la sintonía patriótica, también, un doce de febrero, pero de 1981 se crea la actual Escuela Básica 12 de febrero en el populoso sector de la Urb. Páez.

En síntesis, este doce de febrero de conmemoración nacional cuando recordamos sus 190 años de la gesta heroica de La Victoria en Aragua, treinta y ocho años del ascenso a Distrito lo que es hoy nuestro Municipio Autónomo, y por último, los veintitrés años de la Escuela Básica que lleva su epónimo.

Sirva esta breve nota del recuerdo en febrero, sobre todo a usted amigo lector que ve estas líneas del ayer pero con el entusiasmo del presente, lo que en 1953 escribió A. Uslar Pietri "La búsqueda de esas cosas próximas y difíciles, particulares, válidas para todos, nacidas del entender v de la necesidad de expresar lo que nos rodea",

 

EL VIGÍA... PORQUE Y DESDE CUANDO?

 

Históricamente, el origen del nombre "VIGÍA" puede situarse en el año 1.635 cuando el primer gobernador y Capitán General de Mérida, Capitán Don Alfonso Fernández Valentín entregó en concesión al Capitán García Varela las tierras comprendidas a una banda del río Chama y también en la quebrada Onia, es decir todo el territorio que abarca el actual Municipio Alberto Adriani.

Como durante esa época eran frecuentes las incursiones de piratas y corsarios en aguas del Lago de Maracaibo adentrándose muchas veces hasta las poblaciones cercanas, los recién llegados colonizadores establecieron un puesto de "VIGILANCIA" en un sitio que permitiera abarcar visualmente el cauce del río, posible camino de supuestos invasores, siendo este sitio un cerro ubicado en la parte sur de la aldea adyacente al hoy llamado barrio Buenos Aires. En ese cerro, llamado a partir de entonces "CERRO VIGÍA" se estableció vigilancia permanente para detectar cualquier posible presencia extraña que pusiera en peligro la seguridad de la naciente aldea, y con el transcurrir del tiempo el "CERRO VIGÍA" fue la referencia de la zona, convirtiéndose en el nombre propio que hoy distingue nuestra ciudad.

De allá hasta la fecha han pasado muchos años que han incidido en la historia de nuestra ciudad y el de mayor trascendencia lo constituye la llegada del ferrocarril, ocurrida el 28 de Julio de 1.892; acontecimiento éste que puede considerarse como la partida de nacimiento y por esta razón, se considera con justicia que El Vigía nació en la referida fecha, estando, por lo tanto, a muy escaso tiempo -cuando escribimos esta nota- de su primer centenario, ocasión propicia para encontrarnos con su historia y tratar de recogerla por que no debe olvidarse que conociendo lo nuestro se aprende a quererlo más.

El Vigía de hoy es la expresión más concreta de lo que pueden hacer el trabajo, la lucha, el esfuerzo y el deseo de progreso, características éstas que han sido el norte de quienes han labrado nuestra historia local, llevando nuestra ciudad al sitial de progreso que orgullosa exhibe y el cual es referencia que se levanta y abre caminos en las personas de sus hijos, dispersos a lo largo y ancho de la patria como mensajeros de un progreso heredado de quienes empezaron a labrar la historia, que apenas empezamos a conocer pero que pregonamos con orgullo.

 
"García Varela se quejó de que muchos sin méritos en dicha jornada han acudido a pedir muchas estancias de tierra en aquellas partes. "Las estancias a él concedidas, estaban de una a otra banda del río Chama, y también en la quebrada de "ONIA".

Pues bien, cuando a un militar se entrega una posesión, lo primero que hace es estudiar las características del terreno, buscando los puntos vulnerables para defenderse de acciones sorpresiva. Digo esto, porque yo he sido militar.

Volviendo al año 1.635, el Capitán García Varela (como buen militar) encontró el lugar ideal para defender sus posesiones y lo llama EL VIGÍA. En que lugar se encuentra ese otero?.

A través de esta historia, poco a poco lo iremos descubriendo

"El 27 de Febrero de 1.767 el Rey de España Carlos III, expulsa a los jesuitas de todos los dominios de su reino... y por el camino de El Vigía pasaron los de Mérida para tomar la piragua que los llevaría a Maracaibo, desde donde regresarán a España. "En el año 1.793 el Rey Carlos IV, decreta una exploración dirigida por Fray Eduardo de la Victoria, prefecto de las misiones de la provincia en el río Chama, desde El Vigía, hacia la desembocadura del lago, con el fin de hacerlo navegable y aprovechar la fertilidad de sus riberas, pues con los mismos materiales que arrastran sus aguas dan para la construcción de las escolleras" "...y sigue sonando el nombre de El Vigía, y todavía faltaba mucho tiempo para su pobladura..."

"En 1.863, El general Juan Crisóstomo Falcón proclama la federación y en 1.867, el Táchira se unió al Zulia; en 1.879 acuerdan que se modifique la división territorial y como consecuencia el estado Táchira pasa a formar con los de Guzmán y Trujillo el estado de los Andes; el estado Guzmán era la antigua provincia de Mérida (ver Geografía del Táchira, pp.36 Marco
Aurelio Vila, 1.957).

En 1.870 llega el General Guzmán Blanco por primera vez a ocupar la presidencia de Venezuela y en 1.874 se lleva a cabo el primer censo de la población en el Estado Guzmán y Mérida figura como departamento, y sigue así hasta el año 1.890. El Vigía todavía no había nacido como pueblo. El tiempo sigue andando y llegamos al año 1.886; da comienzo la era de los ferrocarriles y fue el General Guzmán Blanco el introductor de los mismos. En este año, el día 1 de Julio de 1.886, Carlota Guzmán Blanco, hija del General Antonio Guzmán Blanco y de doña Ana Teresa Ibarra, contrae matrimonio en París con el Duque de Morny, sobrino de Napoleón III.

Ya hemos visto como Mérida durante el período de la federación se llamaba Estado Guzmán y que Guzmán Blanco fue el introductor de los ferrocarriles en Venezuela y nada tiene de particular que para el Estado que lleva su nombre le construyera una línea ferroviaria y que el contratista y,, constructor de la misma sea su hijo político, el Duque de Morny. Y es así`" como en el año 1.887, se funda en Paris la compañía La fállete y se da comienzo a la construcción de la línea ferroviaria de Santa Bárbara a El Vigía. El Vigía solamente existía en la letra.

Cinco años después de la firma de este contrato, el 28 de Julio de 1.892 llegó un tren hasta El Vigía, término del kilómetro 60. Todavía no había nacido El Vigía, pues la comitiva que debía autenticar su nacimiento optó por regresar a los Cañitos y aquí está la partida de su nacimiento.

Y es así con la inauguración de la línea viene a nacer un caserío con el nombre de El Vigía, nombre éste que tiene un cerro donde se levantan los más antiguos de todos los depósitos cuaternarios, los cuales alternan formando colinas, con afloramiento de la formación Cerro Vigía, el cual se encuentra situado en el barrio Buenos Aires, formado por un grupo de ranchos construidos en 1.955, pero que ha crecido ordenadamente, con viviendas en condiciones de habitabilidad... y este nombre viene sonando a través de la historia desde 1.635, cuando al capitán García Varela se le entregan dos estancias de tierra que fueron de los Guaruríes.

El origen y desarrollo de El Vigía estuvo y está íntimamente vinculado a la función eminentemente económica que ha desempeñado y desempeña esa población. En ese desarrollo han constituido factores fundamentales la situación geográfica, la fertilidad de los suelos y fundamentalmente las vías de comunicación.

La estructuración y desarrollo inicial de la población de El Vigía fue un hecho motivado por la construcción y funcionamiento del Ferrocarril. El Ferrocarril dio origen al poblamiento de la pequeña Aldea de El Vigía, la cual se organizo como una estación terminal en el Kilometro 60 de la vida férrea.

La Aldea de El Vigía se originó a finales del siglo XIX, sobre antiguos terrenos del Fundo " El Vigía " que fue invadido a raíz de la construcción del Ferrocarril Santa Bárbara - El Vigía, fomentándose en ese sitio la construcción de pequeñas viviendas donde se establecieron los primeros habitantes que poblaron esa aldea.

A su vez, El Ferrocarril Santa Bárbara - El Vigía unió el Estado Mérida con El Estado Zulia, facilitó e incrementó el transporte de mercancía y productos agrícolas de la Región Andina hacia los principales puertos de embarque, y fue junto con los caminos de recuas, el principal medio de comunicación y transporte que tuvo la zona Sur del Lago de Maracaibo a finales del siglo XIX y durante los primeros cincuenta años del presente siglo. De esa manera, El Ferrocarril Santa Bárbara El Vigía, contribuyó al desarrollo e importancia, de esa población al estimular su movimiento comercial, facilitando el transporte de los productos merideños.

El Vigía se convirtió en un importante centro comercial de almacenamiento, trasbordo y venta de productos agrícolas y mercancías de importación. En 1.930, aquella actividad fue estimulada por la construcción del ramal carretero El Vigía - La Victoria - Lagunillas, que unió El Vigía con la "Gran carretera de los Andes", construida en 1.925. Posteriormente, a partir de 1.954, la carretera panamericana, constituye el factor decisivo para su desarrollo económico y demográfico. Esa vía integró totalmente la Zona Sur del Lago de Maracaibo y, dio lugar a nuevos asentamientos agropecuarios que, a su vez originaron nuevas actividades económicas, tales como las industrias que se establecieron en la ciudad de El Vigía.

El desarrollo económico determinado por la carretera Panamericana trajo consigo importantes modificaciones político - administrativas. El Vigía, en 1.955, pasó a ser la cabecera del Municipio Alberto Adriani, dependiente del Distrito Tovar hasta 1.966, cuando El Municipio Alberto Adriani se convierte en Distrito y El Vigía su Capital. Desde entonces y como consecuencia de las carreteras mencionadas, El Vigía constituye uno de los más importantes cruces del occidente del país, al igual que un importante centro de producción agropecuaria, lo cual hace que se considere a El Vigía como el "Puerto Terrestre" del Estado Mérida.

Con las transformaciones político - administrativas que se derivan a raíz de la promulgación de la nueva Ley de división político territorial del Estado Mérida, cobra más importancia La Ciudad de El Vigía, por ser la capital del ahora Municipio Autónomo Alberto Adriani y por la proyección que tiene como polo de desarrollo para el País, lo que ha hecho de esta ciudad el principal centro poblado de la Zona Sur del Lago de Maracaibo, por eso se convierte en sede de un Aeropuerto con características técnicas que permiten vuelos internacionales acordes con su progreso.

El Vigía se ha convertido en un gigante económico, con una amplia frontera e inmensos recursos naturales que lo han incorporado definitivamente a la economía nacional. Su historia es muy fructífera; pues gracias al empeño de su gente. El Vigía la ciudad más floreciente de nuestro país, `flor abierta en el verde corazón Andino".

 

Historia    símbolos patrios    Sitios de Interés    efemérides    deportes    economía    cultura    libro de visitas